Todos vosotros sabéis lo mucho que me he esforzado en mantener viva, en algún oscuro lugar de mi alma, la llama del odio que profeso hacia la institución conocida como iglesia católica.
De tanto en cuanto es gratificante saber que siempre habrá chispas que hagan que la llama del odio se avive, que jamás se apague y que arda con viveza en nuestros corazones.
Este testimonio es una de esas chispas. (Ò_ó)
“Hacían lo que querían contigo”
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Hacian/querian/contigo/elpepisoc/20090524elpepisoc_3/Tes




Sin respuesta a “La llama del odio”
Por favor, espera
Dejar un comentario
You must log in to post a comment.